Evolución de la vivienda urbana
La vivienda urbana cada vez es más pequeña y los metros
cuadrados cada vez más caros. Las viviendas, aunque pertenezcan a diferentes
edificios son muy similares en cuanto a distribución. Todo ellos para dar una
solución a la imparable crecida de la densidad de población urbana. Los
edificios desde hace décadas comenzaron a crecer a lo alto, dejaron de tener
zonas verdes y apenas zonas comunes, salvando los garajes, portero…
Sin embargo en la arquitectura constructivista encontramos a
uno de los primeros visionarios del que podríamos denominar como
edificio-ciudad, el arquitecto Moisei Ginzburg. Proyectó el edificio Narkomfin
en el distrito central de Moscú, terminado en 1932.
Realizado en hormigón armado sobre pilotis. Se dividía en
dos bloques, uno para las viviendas y otro acristalado para las actividades
comunes, los cuales se conectaban por un puente. Entre los servicios comunes
encontramos, biblioteca, gimnasio, ático y jardín en el tejado, una cocina,
lavandería y una guardería. Estos tres últimos espacios apoyaron el hecho de
que los inquilinos de los apartamentos adoptaran un estilo de vida más
feminista, al empezar a sacar a la mujer de dichas estancias.
Los apartamentos se dividen según diferentes estilos de
vida, algunos solo para estudiar y para dormir, habitaciones con cocina, pero
la gran mayoría son del tipo “Cell K” con sala de estar a doble altura, y “Cell
F” con una galería al aire libre.
En este edificio se inspiró Le Corbusier para construir la
Unité d'Habitation de Marsella, terminada en 1952.
De estilo brutalista elevado también sobre pilotis, está
dividido en doce plantas con 337 apartamentos a doble altura, en los que cobra
gran importancia la luz. Una de las plantas, en la mitad del edificio está
destinada a zona comercial, equipamiento deportivo, educativo, y sanitario. En
la cubierta plana, encontramos un solárium, pista de atletismo, y un pequeño
estanque.
Mini living es un proyecto de la casa de automóviles Mini,
en el cual a partir de una estructura modular mínima, de escasos 15m2 crean un
espacio habitable que se pueda adaptar a casi cualquier tipo de superficie.
“Colaboramos e innovamos, para desbloquear el potencial oculto en nuestras
áreas urbanas, buscando la calidad de vida en una huella mínima.”
En 2017, en colaboración con Sam Jacob Studio, intentaron
potenciar los espacios comunes, cuando se colocan varias de estas estructuras
en el mismo espacio, con una cocina compartida, una biblioteca para todos y un
espacio exterior que cobra gran importancia. La idea principal es la
optimización de recursos en un espacio tan pequeño. Es un espacio que invita a
encontrar el relax que en las grandes ciudades es difícil.
La tercera versión de Urban Cabin por ejemplo, adapta su
estructura para que una pequeña casa se adapte a la ciudad de Los Angeles,
sobre el tejado de uno de los antiguos edificios industriales o naves que
conforman ROW DTLA.
La cabina está dividida en dos partes, y su diseño contó con
la intervención del arquitecto FreeelandBUck. Una de las partes contiene la
zona de noche, que cuenta con un dormitorio con vestidor, mientras que la otra
alberga una pequeña cocina y un baño.
Sus creadores utiliazon el cálido clima y la tradición de
vida en la calle del sur de California a favor de su diseño, para ello
incorporaron paneles que se pueden abrir al exterior, lo que permite, entre
otras cosas, que parte de la cama salga al exterior, y así sus inquilinos
puedan dormir bajo las estrellas.
Después de Londres, Nueva York y Los Ángeles se trasladaron
hasta Beijing donde colaboraron con un estudio local de arquitectura, Penda.
Siguiendo la línea de crear un espacio flexible, se inspiraron en la historia
de la ciudad, y en las tradiciones y forma de vida de los Hutong, que son
callejones que forman parte de los cascos antiguos en China, para que el
espacio combinase la vida interior con la exterior.
Esta cabina está dividida en tres áreas: la zona privada o
de noche con un dormitorio, un espacio para la cocina y el baño y un área
central. En las paredes se han abierto varios pequeños orificios para poder
colgar objetos y colgar perchas o ganchos donde sea necesario, lo cual refleja
un uso creativo del espacio, puesto que cada inquilino puede ponerlo a su
gusto.
“En un mundo ocupado y en constante cambio, el espacio
habitable tiene como objetivo proporcionar a los habitantes de Beijing un lugar
donde puedan conectarse con ellos mismos.”
Este proyecto causó sensación en el London Desing Festival.
Dicho festival dura nueve días y se realiza con la intención de promover la
creatividad de la ciudad, con sede en el Victoria & Albert Museum. Son más
de 400 eventos repartidos por la cuidad, realizados por unas 300
organizaciones. En las edición del 2018 los nombres más sonados han sido la
escenógrafa “ES Devlin” en colaboración con Google Arts & Culture, el
fotógrafo y director de cine Felix Speller, o el diseñador gráfico
Kellenberger-White.
Además Mini Living también ha participado en el Salone del
Mobile de Milán de este año.
Por último, unas reflexiones de Geraldine de littlebigbell
sobre este proyecto.
“Lo que más me llamó la atención de este año, “Built by all”
es el intento de Mini Living de abordar la urbanización y la escasez de viviendas.”
“Después de visitar la instalación, comienzo a visualizar
cómo vivir en espacios compartidos brinda la oportunidad de socializar en un entorno de intereses
similares.”
“Creo que toda esta idea de la convivencia adoptada por Mini
Living es increíblemente progresista.”



























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